"El espíritu empresarial en la historia económica española, 1800-2000"
Coordinadores: José Luis García Ruiz (Universidad Complutense de Madrid) y Jesús M. Valdaliso (Universidad del País Vasco/E.H.U.)
Comunicaciones
- Cómo han obtenido su capital inicial los empresarios
británicos y españoles (c. 1816 – c. 1939). Estudio preliminar, Pablo Díaz Morlán (Universidad de Alicante)
- “El factor empresarial en el desarrollo histórico-económico de la Región de Murcia, Miguel A. López‐Morell (Universidad de Murcia)
- Inmigración y éxito empresarial de los españoles en América Latina, 1898-1936. Un intento de interpretación, Javier Moreno Lázaro (Universidad de Valladolid) y María Eugenia Romero Ibarra (Universidad Nacional Autónoma de México)
- Funciones empresariales en la siderurgia española, 1891‐1936, Miguel Ángel Sáez García (Universidad de Alicante)
- Instituciones y empresarialidad en el Norte de Espña, 1885 - 2010, Joseba de la Torre (Universidad Pública de Navarra) y Mario García‐Zúñiga (Universidad del País Vasco)
- Legos, vagos y traidores: empresarios andaluces en la II Revolución Tecnológica, Josean Garrúes Irurzun, Juan Antonio Rubio Mondéjar y Salvador Hernández Armenteros (Universidad de Granada)
- Some empirical aspects of entrepreneurship in twentiethcentury
Spain, José Luis García Ruiz y Teodosio Pérez Amaral (Universidad Complutense de Madrid)
- ¿Yo o circunstancia? Espíritu de empresa y entorno económico en el desarrollo de Germaine de Capuccini, Mónica Espinosa y José Antonio Miranda (Universidad de Alicante)
Objetivos de la sesión:
En 1911 Joseph A. Schumpeter propuso que el desarrollo económico de los países se debía en buena medida a la existencia de “espíritu empresarial”, es decir, a la capacidad emprendedora demostrada en la formación de nuevas empresas o en el engrandecimiento de las existentes. Schumpeter descubría así un nuevo factor de producción que añadir a los tradicionales de tierra, trabajo y capital: el “factor empresarial”.
El análisis schumpeteriano no tuvo verdadero reconocimiento hasta los últimos decenios del siglo XX, pues durante años se consideró que el “espíritu empresarial” era un concepto difícil de cuantificar y de interpretar. Desde las aportaciones de Robert Solow quedó claro que la productividad de los factores era tan importante o más que los propios factores para explicar el crecimiento económico, pero se prefirió atribuir aquélla al “capital humano”, una variable de más fácil identificación.
Fueron las crisis del petróleo y la subsiguiente decadencia de las grandes empresas industriales de Occidente las que hicieron volver los ojos hacia el factor empresarial, ante la insuficiencia de los demás factores (incluido el capital humano) para explicar los nuevos fenómenos. En el decenio de 1980, David S. Evans y Scott A. Shane abrieron el camino hacia la creación de modelos econométricos de “empresarialidad”. En el decenio siguiente, la OCDE incorporó la empresarialidad a sus bases estadísticas y Paul D. Reynolds lanzó con éxito el proyecto Global Entrepreneurship Monitor (GEM). En 2003, la Comisión Europea publicó un libro verde sobre el espíritu empresarial en Europa, basado en las investigaciones de David B. Audretsch. Desde entonces han proliferado las investigaciones sobre el factor empresarial, aunque muy pocas han tenido enfoque histórico.
En el ámbito español, la hipótesis que planteó Gabriel Tortella en 1994 sobre la escasez de espíritu empresarial en su historia económica ha sido contestada con la presentación de casos de éxito, principalmente en las regiones más dinámicas. En 2005, Jesús M. Valdaliso quiso ir más allá con su trabajo El espíritu emprendedor en España: un análisis histórico, donde se proponía, por primera vez, un análisis cuantitativo y agregado del problema. Profundizando en este tipo de análisis se ha situado el Programa DETESEMP (2008‐2011), financiado por la Comunidad de Madrid y dirigido por Gabriel Tortella, del que forma parte el Grupo de Investigación Complutense de Historia Empresarial (GICHE) que codirigen José Luis García Ruiz y Eugenio Torres.
Resulta evidente que todavía estamos en mantillas en nuestro conocimiento sobre lo que ha supuesto la contribución del espíritu empresarial (espíritu emprendedor, emprendedurismo, factor empresarial o empresarialidad, como se prefiera) a los éxitos y fracasos de la historia económica española contemporánea. Por ello, los firmantes de
esta propuesta decidimos organizar una sesión sobre “El espíritu empresarial en la historia económica española, 1800‐2000” para el X Congreso Internacional de la Asociación Española de Historia Económica. Para acoger el máximo número de iniciativas, realizamos un Call for Papers que permitió presentar propuestas hasta el 26 de marzo de 2010. A renglón seguido, se procedió a seleccionar ocho ponencias, que fueron debatidas en un seminario que tuvo lugar en la Escuela de Organización Industrial, de Madrid, los días 14 y 15 de octubre de 2010.
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