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Nuevo Libro: Grandes empresarios andaluces
Coordinador: Antonio Parejo
Prologuista: Manuel Pimentel
Editorial: LID Editorial Empresarial
Colección: Historia empresarial Serie: Cien empresarios
ISBN13-EAN: 9788488717481
Páginas: 816
PVP: 39,90€ |
Director de obra Antonio Parejo es doctor en Historia y catedrático de Historia e Instituciones
Económicas de la Universidad de Málaga. Ha sido becario Jean Monnet del Instituto
Universitario Europeo (Florencia) y profesor visitante de la Universidad de Rutgers
(New Jersey, Estados Unidos). En la actualidad es vocal del Consejo de la Asociación
Española de Historia Económica y director adjunto de la Revista de Historia Industrial
que edita la Universidad de Barcelona desde 1992. Es también miembro del consejo
de redacción de la revista Mediterráneo Económico, editada por el Instituto de
Estudios Cajamar, pertenece al consejo asesor de las Revista de Historia Actual y
Estudis d’Historia Económica y es miembro del Patronato de la revista Investigaciones
de Historia Económica. Especialista en historia industrial, ha publicado numerosos
artículos en revistas especializadas y es autor de varios libros sobre el pasado
económico malagueño, regional y nacional. Entre sus últimas publicaciones cabe
destacar: Estadísticas sobre el sector industrial, minero y energético en Andalucía.
Siglo XX (Instituto de Estadística de Andalucía, Sevilla, 2005).
Grandes empresarios andaluces es el fruto del trabajo realizado por un equipo de
historiadores, economistas y geógrafos con el afán de realizar un recorrido por la
historia empresarial andaluza desde principios del siglo XVIII hasta finales del siglo
XX. Un paseo por los diferentes sectores de la economía regional (agricultura,
minería, industria, finanzas, transportes y sector ferroviario) recogiendo las biografías
de los empresarios más relevantes de la zona.
A la economía andaluza siempre se «le ha adjudicado, por acción u omisión, un
porcentaje elevado de responsabilidad en la frustrada modernización de la región: a
los agrarios del siglo XIX y las primeras décadas del XX por absentistas, especuladores
y rentistas; a los industriales porque rápidamente habían abandonado las
perspectivas abiertas en un sector de gran dinamismo, para pasar a engrosar las filas
del primer grupo».
Sin embargo, las biografías recogidas en la obra representan un salto cualitativo
demostrando que a lo largo de los dos últimos siglos la economía andaluza ha contado
con numerosos empresarios emprendedores que han contribuido a su desarrollo
dejando huella.
Este fue el caso de Juan Haurie, quien dirigió el proceso de transformación de la
vitivinicultura tradicional en agroindustria vinatera moderna en el Marco de Jerez
durante la segunda mitad del siglo XVIII. Haurie, en contra del sistema desarrollado
hasta el momento, integró verticalmente todo el proceso productivo y comercial de
los vinos de Jerez: producción de uvas, elaboración de vinos y comercialización
exterior de éstos mediante asociación con la agencia británica encargada de ello,
desarrollando y controlando todas las fases del proceso productivo y de cambio de los
vinos de Jerez, algo que nadie había hecho hasta entonces.
La minería se convirtió en un sector destacado a finales del siglo XIX,cuando
Andalucía se convirtió en la gran suministradora de materias primas de las economías
occidentales europeas.
En el sector financiero encontramos a Rodríguez-Acosta, uno de los nombres más
destacados en la historia de la banca española de los siglos XIX y XX. Una mujer,
Teresa de Acosta, fue promotora de una pequeña banca local en Granada hacia 1831
que las tres generaciones que le sucedieron se encargaron de garantizar y acrecentar
hasta convertirla en la más importante banca local andaluza de la primera mitad del
siglo XX.
No pueden faltar uno de los productos más característicos de la región andaluza: el
aceite de oliva. En esta industria encontramos dos personajes altamente conocidos:
Ramón Ybarra González y Carlos Carbonell Morand, ambos procedentes de familias
con negocios en diversos sectores.
Ramón Ybarra González se adaptó a los modos económicos de las primeras
décadas del siglo XX esforzándose por hacer ver a sus hermanos la necesidad de
introducir en sus empresas los cambios que los nuevos tiempos exigían manteniendo
una importante presencia en el sector de la elaboración industrial de productos
agrícolas hasta la actualidad. Carlos Carbonell Morand, siempre fiel a su lema la Providencia, la Unión y el
Trabajo, procuraba acrecentar la unión y la colaboración estrecha entre los miembros
de la familia y con sus trabajadores. Su carácter emprendedor y su clara visión
comerical y exportadora le llevaron a convertir a Carbonell en la marca más recordada
y vendida en todo el mundo.
Para terminar, destacar la empresa que ha creado una de las señas de identidad
nacional más característica: el célebre toro de Osborne. El capítulo dedicado a
Roberto Osborne Guezala revela la evolución de la familia Osborne, procedente
de Yalbourne, desde sus comienzos en el floreciente negocio de los vinos de Jerez
hasta convertirse en una empresa de caracter internacional con una amplia gama de
productos tradicionales de la gastronomía nacional. La labor más innovadora por la
que cabe destacar a Roberto Osborne fue la introducción en Andalucía de la cerveza
Cruzcampo, bautizada inicialmente con el nombre de La Cruz del Campo, dejando
vigente su visión de futuro al apostar por un producto poco conocido en un mercado
tan vinatero como el andaluz.
Estos son algunos ejemplos de las biografía recogidas a los largo de la obra, en total
más de cien ejemplos de empresarios que han contribuido a generar riqueza en la
región andaluza.
Véase también:
descargas.lideditorial.com/comunicacion/mailing_andaluces.html