Francisco Manuel Parejo Moruno (Universidad de Extremadura).
El negocio de exportación corchera en España y Portugal durante el siglo XX: cambios e intervención pública
El pasado 22 de julio tuvo lugar la defensa de la tesis doctoral titulada El
negocio de exportación corchera en España y Portugal durante el siglo XX: cambios e
intervención pública, realizada por el que firma este artículo, y dirigida por los
profesores Pedro Lains (ICS-Universidad de Lisboa) y Santiago Zapata Blanco
(Universidad de Extremadura). La tesis fue juzgada con la calificación de “Sobresaliente
Cum Laude” por unanimidad de un tribunal formado por los profesores Domingo
Gallego (Universidad de Zaragoza), Jaime Reis (ICS-Universidad de Lisboa), Inocêncio
Seita Coelho (ISA-Universidad Técnica de Lisboa), Antonio Tena (Universidad Carlos
III) y Marcela Sabaté (Universidad de Zaragoza). Dicha tesis, además, ha recibido la
“Mención de Doctorado Europeo” por parte de la Comisión de Doctorado de la
Universidad de Extremadura, universidad en la que tuvo lugar la defensa de la misma.
La tesis en cuestión analiza los cambios acontecidos en el negocio mundial
corchero durante el siglo XX, prestando una mayor atención a España y Portugal
(frente al conjunto de países intervinientes en el negocio) y al intercambio de
posiciones en el liderazgo mundial, que se ha producido entre ambos países desde la
guerra civil española de 1936. Esta circunstancia presenta un gran interés para la
investigación de los asuntos corcheros pues ha supuesto el ascenso de Portugal a
primera potencia industrial en el negocio, en detrimento de la industria española, que
ha pasado a un segundo plano muy alejado de la posición portuguesa. A pesar de que el
análisis de este aspecto ocupa una parte importante de la tesis, no se ha renunciado a
analizar lo ocurrido en el mercado mundial en las últimas 3 o 4 décadas, de tal forma
que los agentes públicos y privados encontrarán en la tesis una información útil para la
toma de decisiones, en la medida que se dibujan las tendencias que ha seguido
últimamente el negocio, y que se plantean los desafíos a que enfrenta éste en la
actualidad.
El Capítulo 1 de la tesis proporciona una visión panorámica de la evolución del
negocio corchero durante el siglo XX, partiendo, eso sí, de los antecedentes de la
fabricación corchera. Dichos antecedentes se remontan en España a mediados del siglo
XVIII, en la provincia de Gerona. Durante sus primeros ciento cincuenta años de
existencia, el negocio fue eminentemente taponero y estuvo dominado por la industria
española, que pudo mantener su hegemonía mundial hasta comienzos del siglo XX; una
hegemonía, por cierto, incontestable.
Desde la aparición del aglomerado (ésta se ha fechado en los últimos años del siglo XIX, y es el origen del análisis realizado en el Capítulo 2 de la tesis), el negocio
corchero adquirió una mayor dimensión internacional que llevó a muchos países a
lanzarse a la fabricación, adquiriendo un peso importante, desde el punto de vista de la oferta, algunas naciones desarrolladas no generadoras de corcho como Estados Unidos,
Gran Bretaña o Alemania. La crisis de la taponería tradicional, por un lado, y la mejor
dotación técnica de los establecimientos foráneos, por el otro, mermaron sensiblemente
la hegemonía española en las actividades corcheras, hasta el punto de que la industria
de este país se vio obligada a mecanizarse y a diversificar su producción para superar la
difícil coyuntura de la primera guerra mundial. Con todo, la restructuración técnica de
la industria corchera española se llevó a cabo con éxito, lo que permitió prolongar
alguna década más el dominio catalán en el negocio de la exportación de las
manufacturas de corcho. Prueba de este éxito fue el excelente comportamiento de las
exportaciones corcheras españolas en la segunda mitad de la década de 1920, período
en el que confluyeron también otras circunstancias que tiraron al alza de la demanda
internacional y de los precios de dichas manufacturas.
El período que va desde la Gran Depresión de 1929 hasta el Plan de
Estabilización de la economía española, en 1959, ha tenido especial importancia en la
historia contemporánea del negocio corchero en España y Portugal. Su análisis se
aborda minuciosamente en el Capítulo 3 de la tesis. Durante dicho período la industria
corchera española entró en un fuerte declive que puede ser explicado por la sucesión de
un conjunto de causas coyunturales (como la propia Gran Depresión, la guerra civil
española y, en menor medida, la segunda guerra mundial) y por la persistencia de
algunos factores estructurales que dificultaron la fabricación en España. Entre estos
últimos se situaron las medidas de política económica adoptadas por la dictadura
franquista en varios frentes; por ejemplo, en el ámbito forestal, en materia de política
aduanera sobre los productos del corcho, en política de infraestructuras y transporte,
en parcelas concretas de la política comercial, y especialmente, en materia de política
cambiaria. Debe apuntarse también que muchas de las medidas adoptadas por las
autoridades franquistas estuvieron condicionadas por la delicada situación que España
atravesó en materia de divisas durante las décadas de 1940 y 1950, lo que explica, por
ejemplo, que la industria no pudiera disponer de algunos de los materiales necesarios
para la fabricación, ni acceder a maquinarias y tecnologías de importación.
Sea como fuera, la situación de debilidad de la industria corchera española fue
bien aprovechada por su competidora portuguesa, que, apoyada en un conjunto de
ventajas comparativas (principalmente, la disponibilidad de corcho abundante y la
existencia de mano de obra más barata) y en las medidas aplicadas por el Estado Novo,
se encumbró a la posición de liderazgo mundial. Como se demuestra en la tesis, los
cambios en la estructura de las exportaciones corcheras portuguesas son muy
representativos del éxito de la fabricación en el país luso, y también del abandono de la
condición de proveedor internacional de corcho bruto, que había caracterizado a
Portugal hasta el primer tercio del siglo XX. De hecho, estos cambios son también el reflejo de la “iberización” que ha registrado la industria corchera mundial, que tuvo
lugar desde mediados de la centuria pasada por el abandono de la fabricación en los
países desarrollados no productores de corcho.
La aparición de los sustitutivos sintéticos del corcho en algunas de las
aplicaciones en que éste era usado (sobre todo en el aislamiento y el revestimiento,
donde se empleaba el corcho aglomerado) ha tenido mucho que ver en lo anterior, pues
ha condenado a la industria corchera, de nuevo, a la monoproducción taponera, para lo
que las condiciones productivas del mundo suberícola (y por tanto, de la Península
Ibérica) eran más apropiadas. Ni que decir tiene que la tendencia al tapón actual
guarda muy pocas similitudes con la taponería de comienzos del siglo XX. Entonces, el
corcho tapaba todo tipo de bebidas; vino, cervezas, licores, agua, e incluso, algunos de
los líquidos comercializados en las viejas boticas. Mientras, hoy en día, el corcho apenas
tapa el vino, y no cualquier vino, pues los plásticos y otros cierres alternativos han
ganado el terreno a aquél en el tapamento de los caldos de calidades media y baja.
Los aspectos mencionados en el párrafo anterior se reflejan con claridaderidiana en el análisis hecho en el Capítulo 4 de la tesis, el cual aporta, además, un
estudio descriptivo del mercado internacional de productos corcheros para las cuatro
últimas décadas del siglo XX. Dicho estudio ha servido para confirmar los cambios
iniciados a mitad de la centuria, y a su vez ha permitido identificar el origen de la
situación actual en que se encuentra el negocio del corcho en el mundo. En primer
lugar, se ha consolidado el liderazgo de la industria portuguesa en el mercado mundial,
y de forma muy nítida se podría decir, pues los productos lusos se posicionan en los
principales mercados de manufacturas con cuotas superiores al 50 por 100. Además,
hoy en día más del 90 por 100 de las exportaciones corcheras lusas son de productos
manufacturados, lo que pone de manifiesto el tremendo cambio de especialización de la
industria portuguesa a lo largo del siglo XX (Téngase en cuenta que a comienzos del
mismo sólo el 25 por 100 de las exportaciones lusas eran manufacturadas).
En segundo lugar, y al otro lado de la raya, se ha matizado notablemente la
especialización española en la manufactura (lo que no ha impedido que ésta siga siendo
patente en la actualidad), pues han ganado peso en la estructura de las exportaciones
corcheras de este país los productos semimanufacturados. Es más, España ha pasado a
ser uno de los grandes compradores mundiales de manufacturas de corcho, las cuales le
son suministradas por la vecina Portugal, lo que es un ejemplo más del liderazgo luso y
de la vuelta del negocio al tapón de corcho (dado el peso de España como país vinícola).
Este proceso se ha reforzado tras la incorporación de las dos naciones ibéricas a la
Comunidad Económica Europea (1986), y también tras la llegada de la moneda única,
que ha facilitado el comercio entre los dos países; un comercio muy heterogéneo, pues Portugal vende a España manufacturas de corcho, mientras España envía a Portugal
corcho preparado o sin preparar, principalmente.
Por último, como ya mencioné más arriba, se ha confirmado la frustración del
proceso de diversificación productiva que el aglomerado trajo consigo desde comienzos
del siglo XX. Esta circunstancia conlleva que la industria corchera haya vuelto a ser,
casi exclusivamente, taponera, siendo, por tanto, más vulnerable y (¿por qué no
decirlo?) algo menos internacional. La principal consecuencia de la hecatombe del
aglomerado ha sido la caída en picado del comercio internacional de productos
corcheros en las últimas décadas. Hablo de caída, o si se prefiere de estancamiento,
refiriéndome siempre a la evolución de los flujos internacionales de exportación e
importación de productos corcheros expresados en pesetas constantes (es decir,
detrayendo de las estadísticas oficiales la tendencia creciente de los precios de los
productos corcheros en las últimas décadas). De hecho, algunos grandes consumidores
tradicionales de productos corcheros como Gran Bretaña (que fue el primer o segundo
mercado para los corchos españoles y portugueses hasta mediados del siglo XX) apenas
compran ya productos corcheros, y otros como Estados Unidos o Alemania han
sustituido sustancialmente su demanda corchera por la de otros materiales sintéticos.
(Cualquier interesado en la tesis doctoral que se ha reseñado puede conseguir un
ejemplar en versión digital poniéndose en contacto con el autor en fmparejo@unex.es,
o próximamente, descargándola directamente de http://dialnet.unirioja.es/)
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